
Me resisto a pensar
un solo día en la poesía,
si poesía es la vida,
y su avenida el verso
que nos hace transitar
con cada palpitar
un nuevo sueño.
Un día de poesía
rimando en latidos
hilvanando los hilos
de su sensibilidad,
un aire a respirar
desde el suspiro
manteniéndolo vivo
en su intensidad.
Un día de poesía
levitando sueños,
pisando cielos
en renglones y rimas,
barriendo tarimas
de utopías y repulsas
con inercias conclusas
donde sangre su tinta.
Un día de poesía
que se hunda en el mar,
perdiedo su profundidad
en las profundas aguas
donde lloran las almas
sin romancear
un poema para amar
y un viaje con sus alas.
Esencia

















